Por quien doblan las campanas?

Hace un rato escuchaba, a través de mi ventana, las campanas de la Iglesia sonar. No es habitual escucharlas aquí, al menos no en Bedford, si recuerdo las de Doncaster que a una determinada hora de la tardecita ¡sonaban a todo dar! Solía ir a sentarme en la especie de plaza con bancos que estaba a un lado de la Iglesia para sentirlas mejor.

 

También vino a mi mente un video que le grabo un “paisano” de mi padre que viajo a su pueblo natal y le trajo de regalo ese video cassette con el campanario de Casalanguida, Chieti sonando, ¡jamás lo olvidare! Y será por eso, al ver a mi padre tan emocionado y lleno de nostalgia por su pueblo añorado al que nunca más regreso, que a mí me traen esta fascinación.

Otra bonita experiencia fue la de mi primer viaje a Irlanda, el hostel daba al campanario de Shandon y estas sonaban diferente marcando el cuarto de hora, la media hora y la hora.

 

Hace algunos días, leyendo una nota en el diario del tren, un hombre se quejaba porque las campanas “contaminaban” la paz del lugar y decía que muchos vecinos habían decidido vender sus casas por ese motivo a lo que otras personas asentían y compartían su descontento ante este tema también.

 

Yo no sé, será que mi pertenencia siempre fue europea (¡y aquí nadie se ofenda! Me refiero al origen de mis antepasados) que viene a mi mente la imagen de esos pequeñísimos poblados entre montañas (estilo Heidi) y asoma allí la torre de la Iglesia con su campana sonando y el pueblo alegre viviendo a su alrededor y, sin embargo, a mí me transmite una sensación de inmensa paz y que incluso armoniza con el paisaje del lugar.

 

Uds. que creen?